BIENVENIDOS

La idea de esta página, es reflexionar juntos acerca de la vida de la Virgen María. Descubrir el mensaje profundo que se esconde tras los textos bíblicos y otros. Por eso te invito a participar activamente. El enriquecimiento será mutuo. El mundo necesita que los cristianos maduremos en nuestra fe. Así el Reino de Dios será una realidad concreta hoy y ahora.

sábado, 10 de diciembre de 2011

EL ÁNGEL SE PRESENTÓ Y LE DIJO A MARIA:...

EL ÁNGEL SE PRESENTÓ Y LE DIJO A MARÍA: << NO TEMAS MARÍA, EL SEÑOR ES CONTIGO>> ....<< NADA HAY IMPOSIBLE PARA DIOS>>


Siguiendo con la vida de María, y la Anunciación, me surgió plantearme ¿cómo habrá recibido María estas palabras de parte del ángel?

Sabemos que tenía unos quince años, era una adolescente. Y en aquella época las niñas eran más una carga que un recibimiento de felicidad cuando nacían. 

Pero no para Ana y Joaquín sus padres. Ana no podía concebir. Y también lo hizo por el Obrar de Dios en ella. Ana y Joaquín se habían resignado, pero no a tal extremo de perder lo que les quedaba: la esperanza. Esperanza dada en la fe en Dios. En ese Dios en quien creían y de quien daban testimonio.

María no sabemos a ciencia cierta como fue educada en el sentido estricto de la palabra. Me refiero a si se le habían enseñado todo lo necesario como para leer, sumar, etc. Supongo que sí, es casi una certeza. Pero realmente no he leído suficiente acerca de la verdadera vida de María como para tener una plena certeza.

Sé que si fue educada en la tradición judía, y en el conocimiento de Dios. Del Dios único en el que creía el pueblo judío.

Es muy posible que también recibiera una fuerte instrucción de cómo debía ser el acercamiento a Dios. Seguramente Joaquín conocía muy bien como poder oír a Dios y debe haberle enseñado a María como hacerlo.

María escuchaba en su corazón según dicen las escrituras: << Todo guardaba en su corazón>>.

Esto me hace creer en que ella tenía el conocimiento y no sólo la fe, de poder conocer y escuchar la voz de Dios y seguir lo que le decía.

También del mismo modo le traspasó este conocimiento a Jesús desde niño, hasta que pudo por sí mismo recibir al Espíritu Santo y desde ese momento entablar un diálogo profundo y verdadero con su Padre. Dios.

Podemos entonces, si la imitamos, llegar a escuchar a Dios, al igual que lo hizo María.

Por sobre todas las cosas, María, que había recibido del ángel la respuesta: <<Nada hay imposible para Dios>>, supo que Dios era capaz de hacer nacer o concebir sin simiente humana, si así era su voluntad.

María, amaba a José, su esposo. Y José amaba a María su esposa. Ambos compartían el mismo amor por Dios, y ese amor los había unido. Ambos se alimentaban la fe el uno al otro. Así también, José, como María, habían aprendido a escuchar a Dios y a seguir su voluntad.

Si pienso en María, niña, de apenas unos dos, tres, o cuatro años, imagino a Ana, su mamá, ayudándola a dar los primeros pasos en la charla desde el corazón con Dios. Veo a Joaquín, instruído en las letras y la Ley, enseñándola a cómo debía estar para recibir la voz de Dios.

La imagino en su cama, a los pies de ella, conversando con Dios. Con su Señor. En aquellos tiempos, no se decía que Dios era el mejor amigo, sino, que siempre era su Señor. Y la veo, conversando, contándole lo que su corazón sentía, sin dejar nada por contar. Y luego entrar en silencio, esperando, y aguardando. Hasta que Dios le hablaba. O como en José a través de sueños vivenciales que traían la voz de Dios.

<<Nada hay imposible para Dios>>, esto me llega muy profundo. Me hace sentir feliz y segura. Dios a pesar de mis carencias, podrá entablar siempre un diálogo conmigo.

He tenido muchas experiencias, entre ellas místicas y en sueños de la relación de Dios conmigo. Sé que cuando quiere anunciarme que alguien me va a traicionar, hace algo específico (que queda entre Él y yo), y me señala que debo prestar atención. En algunas ocasiones hasta el nombre y apellido me ha dicho.

Pero muchas veces, yo he desconfiado de esa relación. Y me niego a prestarle atención. Hasta que sucede y me recuerda que ya Dios me lo había anunciado con tiempo suficiente como para estar alerta y tomar otro camino.

Aún así, y no como María, aún llamándome igual, ya que mi nombre es María Bettina que en hebreo significa: Dios es mi juramento o a la que Dios siempre regala (bendice), no siempre confío en que Dios me escucha a pesar mio. Y no hablo lo suficiente con Él.

Cuando lo hago, hay veces que no quisiera decirle lo peor de mi. Sin embargo, termino haciéndolo y esto aliviana mi alma y me otorga fuerzas para seguir adelante y levantarme.

Creo que esta enseñanza de cómo María creyó en las palabras del ángel: << Nada hay imposible para Dios>>, es lo que nos puede dar la fuerza siempre para volver una y otra vez, a hablar con Dios. Esperar. Y  guardar en nuestro corazón la respuesta.

María, era una adolescente simple, y sin embargo, en esa simpleza, era la rareza de un pueblo que vivía de vez en cuando y muchas veces de espaldas a Dios. O creía que era abandonado de Él.

Esa misma simpleza era lo que la hacía diferente.

Hoy esa certeza de las palabras de Dios dichas a ella, nos trae la vivencia de un Dios que siempre está queriendo entablar comunicación y comunión con cada uno de todos nosotros.




No hay comentarios:

Publicar un comentario